Anémona magnífica

En un post anterior hablamos del curioso pez payaso de las Maldivas, cuyo pariente cercano Nemo se hizo mundialmente famoso con la película de animación. Como Nemo y el resto de especies de pez payaso, el de las Maldivas también vive en una anémona, la llamada anémona magnífica.

Aunque a simple vista no lo parecen, las anémonas son animales, si bien no se mueven del lugar donde se fijan, como también sucede con los corales. Son pólipos, animales invertebrados en forma de saco. En el extremo inferior tienen una especie de ventosa para fijarse, y en el superior, un agujero rodeado de tentáculos. Estos tentáculos están formados por unas células urticantes que al tocar a sus presas, las paralizan con las neurotoxinas que tienen. Pero no afectan a todos los animales: el pez payaso, por ejemplo, es inmune.

La anémona magnífica es de las más grandes que hay: ¡puede llegar a medir 1 m de diámetro! El cuerpo de este animal es carnoso y de color variado (rosado, violeta, naranja, marrón o blanco). Sus tentáculos miden unos 8 cm y tienen las puntas redondeadas.

Pero no siempre muestra sus tentáculos: cuando se siente molestada o no hay unas condiciones acuáticas adecuadas, la anémona repliega sus tentáculos hasta que en su parte superior sólo se ven algunas puntas. De hecho, utilizan el mismo sistema y rellenan sus huecos con agua para no secarse y sobrevivir si quedan fuera del agua.

Como en el caso de los corales, las anémonas viven en simbiosis con unas microalgas. La alimentación de las anémonas depende de los productos de estas algas, así como del zooplancton que atrapan con sus tentáculos.

Es realmente interesante ver cómo las distintas especies encuentran un equilibrio y logran convivir, aprovechando las ventajas que cada cual puede aportar, de modo que el beneficio sea común. La relación microalgas – anémona – pez payaso es sólo un ejemplo de los muchos que se dan.

¡Venid a practicar buceo en Maldivas, bajo sus claras aguas aguardan esta y otras muchas curiosidades sorprendentes!

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